martes, 29 de diciembre de 2009

Resumen de las 8 primeras lecciones de Graham

Después de 8 lecciones leídas, podemos llegar a algunas conclusiones interesantes, y en parte decepcionantes.

La opinión de Graham es que no debemos esperar ganar al mercado a largo plazo y que tampoco debemos esperar ganar a los expertos. Su estimación es que a largo plazo (20 años) podemos conformarnos con unas ganancias medias de un 8 % anual contando dividendos.

También nos recomienda no especular, sino invertir. Que procuremos tener otros ingresos, y ahorremos parte de esos ingresos para invertir mes a mes. Planifiquemos un plan de inversión de nuestros ahorros y no esperemos vivir de nuestras inversiones sino al revés, hacer crecer nuestras inversiones a partir de nuestros otros ingresos.

Nos aconseja que no vendamos cuando la bolsa baja ni compremos cuando la bolsa suba sino al revés, o  mejor planificar unas compras regulares mes a mes, de modo que mantengamos unas proporciones bolsa-rentafija de 50%-50%, pudiendo ser modificado este reparto a 25-75 o 75-25 según la agresividad del inversor o según el ambiente del mercado, si somos capaces de medirlo con acierto.

Respecto a la parte de renta fija nos dice que vayamos a lo seguro, bonos de alto nivel, y que si queremos comprar bonos de segundo nivel o acciones preferentes o similares esperemos a que estén a menos de 70% de su valor nominal, nunca comprarlas a precio nominal.

Respecto a las fluctuaciones del mercado nos dice todo inversor debe esperar que su cartera fluctúe y no debemos preocuparnos por caídas considerables ni entusiasmarnos por subidas significativas, y nunca vender por el mero de hecho de que una acción haya bajado o comprar por el mero hecho d que haya subido; la valoración fundamental debe guiarnos en la elección o en la venta, tratando de comprar acciones baratas por fundamentales y de vender caras por fundamentales, y si no tenemos tiempo para análisis, pues simplemente compra el índice (por ejemplo un ETF del índice principal) o vende índice manteniendo tu 50-50 o 75-50.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Técnicas para el inversor emprendedor

Graham nos recomienda para inversores algo más agresivos el atrevernos con bonos de segunda clase (también llamadas High Yield), pero nos dice que los bonos de segunda clase vendidos "a la par” es casi siempre una mala compra. El mismo producto a 70 tiene más sentido, y si eres paciente probablemente podrás comprarlos a ese nivel. Lo mismo se puede decir de las acciones preferentes.




Respecto a participar en OPVs, estas suelen aparecer en algún punto en medio del bull market. No están valoradas caras, y los compradores realizan algunos grandes beneficios. A medida que continua el alza del mercado, esta rama de la financiación se hace más frecuente; la calidad de las compañías se vuelve pobre consistentemente; los precios pedidos y obtenidos se vuelven exorbitantes. Un buen y confiable signo del acercamiento del fin de un giro en el mercado alcista es el hecho de que nuevas acciones de pequeñas y mediocres compañías son ofrecidas aprecios algo más altos que el de muchas empresas medianas con una larga historia en el mercado. La falta de atención del público y el deseo de las organizaciones vendedoras de vender cualquier cosa que pueda ser vendida con beneficio solo puede tener un resultado: el colapso de los precios. En muchos casos las nuevas acciones pierden un 75 % o más respecto a su precio de oferta.


Un requerimiento elemental para el inversor inteligente es la habilidad de resistir loa halagos de los vendedores que ofrecen nuevas acciones durante mercados alcistas.


Un valor no es una verdadera ganga a no ser que el valor estimado sea al menos un 50 % más que el precio (o sea valer un 66% de su precio objetivo)



El inversor necesitará más que una mera caída de precio y de beneficios para tener una base para la compra. Debe exigir una indicación de al menos razonable estabilidad de beneficios la pasada década o más –ningún año de pérdidas- más suficiente tamaño y fuerza financiera para soportar posibles contratiempos en el futuro.


El tipo de ganga que se puede identificar más fácilmente es la acción que se vende por menos del ”net working capital” (capital circulante o fondo de maniobra)de la compañía, después de deducir todas sus deudas. Esto significa que el comprador pagaría nada en absoluto por los activos fijos –edificio, máquinas, etc.-, o por otros bienes que puedan existir.  


net woking capital= activos corrientes (caja, acciones y inventarios) – deudas


El inversor agresivo debe tener un considerable conocimiento de los activos financieros –suficiente, de hecho, para garantizar una vista de sus activos como un negocio.


Sobre bonos extranjeros, acciones preferentes ordinarias y acciones de nivel secundario, la mayoría de los inversores defensivos deberían evitar estas categorías sea cual sea su precio, y el inversor emprendedor las comprará solo a precio de ganga, que definimos como precios que no pasen de 2/3 del valor justo del activo.

viernes, 20 de marzo de 2009

Opciones suplementarias para el inversor conservador

Graham también nos ofrece unas ideas extra que pueden ser válidas para un inversor conservador:

  • Comprar participaciones de fondos de inversión bien establecidos, como alternativa para crear nuestro portafolio de acciones.
  • Usar la herramienta del "dolar cost averaging", o sea comprar en la misma cantidad de dólares ( o euros) cada mes o cada trimestre, y así se compra más acciones cuando el mercado está bajo y menos cuando está alto obteniendo un interesante precio medio de las acciones.

jueves, 12 de febrero de 2009

"Bond-stock allocation", reparto entre bonos y acciones.

Según Graham tenemos como guía fundamental, con sus propias palabras, "que el inversor no debe tener nunca menos de un 25 % o más de un 75 % de sus fondos en acciones. Con la consecuencia de un rango inverso de entre 75 % y 25 % en bonos.
La implicación aquí es que la división estándar debe ser de igualdad, 50-50, entre los mayores medios de inversión."

A partir de esta regla nos recomienda como modo estándar de invertir la regla 50-50.


"Para la mayoría de nuestros lectores la sobre simplificada fórmula 50-50… Cuando los cambios en el mercado lleven el componente en acciones a un, digamos, 55%, el equilibrio debe ser restablecido vendiendo acciones y comprando bonos. Inversamente una caída de la parte de acciones nos llevará a vender bonos y comprar más acciones.

Creemos que nuestro plan 50-50 gustará al inversor defensivo"
Y para el caso de que la bolsa se vaya a extremos fuera de lo normal, de clara burbuja bursátil, nos recomienda irnos a 25-75 de relación bolsa-bonos.

"Si el mercado ha perdido contacto con sus viejas bases, entonces no podemos dar la inversor mejor regla que reducir su porcentaje de acciones al mínimo del 25 % y reconstruir más tarde al 75 %. Urgimos que en general el inversor no debe tener más de un 50 % en acciones a no ser que tenga una fuerte confianza en la firmeza de sus acciones y es capaz de ver una caída como la del 69-70 con calma…"
Graham no nos recomienda tratar de adivinar los baches y picos del mercado.

Las fluctuaciones que han tenido lugar, [en los 20 años anteriores a 1972 en que escribe esa parte del libro], aunque no han sido cortas, habrían requerido un talento especial o “feel” para el trading para obtener ventaja de ellas. Esto es algo diferente de la inteligencia que estamos asumiendo en nuestros lectores…
El plan 50-50, que proponemos para el inversor defensivo y describimos en la p 90, es casi la mejor fórmula automática que podemos recomendar a todos los inversores bajo las condiciones de 1972. Pero hemos dado una amplia libertad entre el 25 % de mínimo y 75 % de máximo en acciones, que permitimos a aquellos inversores que tienen fuertes convicciones sobre le peligro o atractivo del nivel general del mercado.