jueves, 12 de febrero de 2009

"Bond-stock allocation", reparto entre bonos y acciones.

Según Graham tenemos como guía fundamental, con sus propias palabras, "que el inversor no debe tener nunca menos de un 25 % o más de un 75 % de sus fondos en acciones. Con la consecuencia de un rango inverso de entre 75 % y 25 % en bonos.
La implicación aquí es que la división estándar debe ser de igualdad, 50-50, entre los mayores medios de inversión."

A partir de esta regla nos recomienda como modo estándar de invertir la regla 50-50.


"Para la mayoría de nuestros lectores la sobre simplificada fórmula 50-50… Cuando los cambios en el mercado lleven el componente en acciones a un, digamos, 55%, el equilibrio debe ser restablecido vendiendo acciones y comprando bonos. Inversamente una caída de la parte de acciones nos llevará a vender bonos y comprar más acciones.

Creemos que nuestro plan 50-50 gustará al inversor defensivo"
Y para el caso de que la bolsa se vaya a extremos fuera de lo normal, de clara burbuja bursátil, nos recomienda irnos a 25-75 de relación bolsa-bonos.

"Si el mercado ha perdido contacto con sus viejas bases, entonces no podemos dar la inversor mejor regla que reducir su porcentaje de acciones al mínimo del 25 % y reconstruir más tarde al 75 %. Urgimos que en general el inversor no debe tener más de un 50 % en acciones a no ser que tenga una fuerte confianza en la firmeza de sus acciones y es capaz de ver una caída como la del 69-70 con calma…"
Graham no nos recomienda tratar de adivinar los baches y picos del mercado.

Las fluctuaciones que han tenido lugar, [en los 20 años anteriores a 1972 en que escribe esa parte del libro], aunque no han sido cortas, habrían requerido un talento especial o “feel” para el trading para obtener ventaja de ellas. Esto es algo diferente de la inteligencia que estamos asumiendo en nuestros lectores…
El plan 50-50, que proponemos para el inversor defensivo y describimos en la p 90, es casi la mejor fórmula automática que podemos recomendar a todos los inversores bajo las condiciones de 1972. Pero hemos dado una amplia libertad entre el 25 % de mínimo y 75 % de máximo en acciones, que permitimos a aquellos inversores que tienen fuertes convicciones sobre le peligro o atractivo del nivel general del mercado.